Aries es la persona que dice «vamos» antes de saber a dónde. Va a por todas, se enfada en cero coma y se le pasa igual de rápido. Si te gusta un Aries, o si eres uno, aquí va la verdad sin adornos.
Cuando a Aries le gusta alguien, no hay misterio: lo vas a saber. No hace el juego de contestar a las tres horas ni te deja en visto para parecer interesante. Te escribe, te propone el plan y, si le dices que sí, ya está pensando en el siguiente.
El problema no es arrancar, es mantener. Aries se engancha a la persecución, y cuando todo va demasiado tranquilo puede empezar a aburrirse. No es que deje de quererte: es que necesita sentir que la historia se mueve. Planes nuevos, algún reto, que le lleves la contraria de vez en cuando. Con eso, te lo digo yo, Aries es de lo más leal que te vas a encontrar.
Datos sacados de observar a muchos Aries. Ninguno aguantó hasta el final de la encuesta.
Había una cuarta, pero el Aries que me la estaba contando se fue a mitad de la frase.
Te lo dice. Así, literal. Puede que antes de la segunda cita.
Explota, lo suelta todo y en una hora está como si nada. Tú todavía estás procesando y Aries ya te está proponiendo ir a cenar.
No hace ghosting. Aries prefiere una conversación incómoda antes que desaparecer. Duele, pero sabes a qué atenerte.
Pide la revancha antes de que recojas las fichas. Y la siguiente. Y la siguiente.
Aries con cada signo, según su nota en el amor sobre 10. Pulsa en cualquiera para ver la pareja entera: amor, amistad y trabajo.
Una nota baja no es una sentencia: es donde más hay que currárselo. Y dos Aries juntos sacan un 7, que ya es mucho para dos personas que quieren conducir el mismo coche.
Con Sagitario, que saca un 9 sobre 10 en el amor. Detrás van Leo y Géminis, con un 8. Los tres comparten ganas de moverse y de hablar claro.
Virgo, con un 4 sobre 10 en el amor. Aries quiere hacerlo ya y Virgo quiere hacerlo bien. No es imposible: es la pareja en la que más hay que currárselo.
No más que nadie. Lo que pasa es que Aries no disimula: si está mal, se nota. Lo tóxico de verdad es no hablar las cosas, y eso Aries no lo hace nunca. Otra historia es el tono en el que las dice.
Con iniciativa y sin juegos. A Aries le gusta que le propongas planes, que le lleves la contraria de vez en cuando y que le digas las cosas claras. Lo que no soporta es la gente que se hace la interesante.